Directora: Hanna Sköld
Intérpretes: Blanca Engström, Lennart Jähkel
Año: 2015
Distribuye: Cocodrila Films
Las relaciones familiares siempre han sido una buena fuente de inspiración para el cine. En esta ocasión no son menos, pues la historia que nos cuenta la directora y guionista se centra en las difíciles relaciones entre un padre y una hija adolescente.
Con una forma narrativa original, ya que mezcla la imagen real con la animación stop-motion, vamos descubriendo la vida pasada y presente de ese padre y esa hija que viven aislados en el bosque para, según el padre, “preservar a su querida hija de la maldad de la sociedad”. Pero el aislamiento físico, alejados de cualquier atisbo de civilización, conlleva otro aislamiento más duro, el psicológico, pues el progenitor, a través de sus estrictas normas y condiciones provoca en la joven Eini (de tan sólo 13 años) un rechazo y una desilusión que se refleja en la monótona vida que lleva en medio de la nada.
Tan sólo a base de recuerdos, la parte que está en stop-motion y que contiene algunas de las escenas más fuertes de la película (que sería casi imposible rodarlas con personas de carne y hueso), la joven intenta evadirse de un agobio que supone su padre y su disciplina casi militar.
Dos personalidades muy diferentes confluyen en esa aislada casa, la soledad, el sufrimiento y la incomunicación de Eini, se encuentran reflejadas en las formas, los gestos y la mirada triste de esta, mientras que el poder, la fuerza y violencia aparecen en casi todas las acciones del progenitor. Un choque de personalidades y caracteres que, por desgracia, sospechamos de qué lado caerá.
Pese a todo, la ilusión de Eini por mantener su mente despierta, mientras trabaja en la granja para poder subsistir, es el asa donde se agarra para no hundirse en las profundidades de la desesperación y la violencia.
Original película, que no es apta para todo el mundo, llena de simbolismos donde la fe en la redención es la fuerza que impulsa a nuestra protagonista a luchar con todas sus fuerzas, dentro de esa isla que es su hogar, para conseguir escapar de todo lo malo de la sociedad (según su padre), pero que ella empieza a comprender que más allá de los árboles que rodean su casa se encuentra una nueva vida.


