Director: Ignacio Nacho
Intérpretes: Pepón Nieto, Natalia Roig, Hugo Silva, Rossy de Palma, Paco Tous, Mara Guil, Salva Reina
Año: 2017
Distribuye: Marila Films
Un matrimonio, que llevan 15 años casados, se propone un intercambio de parejas para reavivar su amor y consolidar la relación. Todo parece ir bien e incluso el marido, parece seguro y confiado en esta nueva situación, pero al llegar al lugar de la cita todo comienza a complicarse y la situación no discurre como se esperaba.
Con la premisa anterior como nudo argumental y una muy buena escena inicial, en el coche, donde marido y mujer tienen una conversación, donde él explica a su esposa porque es buena esta aventura y ella, en su candidez y sencillez, acepta la situación, nos convertimos en convidados de piedra de una serie de situaciones, alguna de lo más estrambótica, que nos descubren el interior de las personas, sus argumentos ante situaciones no cotidianas y sus deseos más ocultos.
Una estructura de obra teatral, que no impide para nada la acción ni quita interés, nos descubre una serie de personas, a cual más pintoresca, que usan (o quieren usar) esta modalidad bien cómo válvula de escape, bien como medio de satisfacer sus necesidades o bien como divertimento para vivir una sexualidad monótona. Lo que sí quieren (casi) todos es pasarlo bien y descubrir nuevas sensaciones.
El guion (obra también del director) nos lleva por situaciones chocantes, diálogos ingeniosos y ágiles, situaciones al más puro estilo de la comedia clásica y con actuaciones frescas, directas y muy profesionales. Pepón Nieto, marido sobrado y con aires de saberlo “todo”, nos da un recital de interpretación que va pasando de tener mucha soltura inicial, a ser el hombre más angustiado del mundo. Hugo Silva, muy metido en el papel de “hombre fatal”, a base de disertaciones sobre los más variados temas, va haciendo cambiar al marido de actitud, mientras va ganando la confianza de la esposa. Rossy de Palma, sexy y alocada en su personaje, es la que más desparpajo tiene en las diferentes situaciones. He dejado para el final, aunque no significa que es la que menos me gustó, a Natalia Roig, que hace de mujer ingenua e inexperta en temas sexuales, cuya interpretación nos descubre una serie de matices, desde una palabra, una mirada o un gesto que observamos mientras su personaje descubre un estilo de vida, unas costumbres o una sexualidad como nunca antes lo había visto. Para mí, la mejor de los cuatro protagonistas.
Comedia alocada, con conversaciones divertidas, situaciones surrealistas y divertidas, que se ve con una sonrisa en los labios, que no se hace para nada larga, señal inequívoca de su calidad, y que nos hace pasar un rato muy agradable.


