Contando Ovejas -crítica-

Dirección: José Corral Llorente

Intérpretes: Eneko Sagardoy, Natalia de Molina, Juan Grandinetti, Consuelo Trujillo, Mª Fernanda Valera, Alfonso Lara

Año: 2021 Distribuye: Filmax

Cuando hablamos de contar ovejas lo primero que se nos viene a la cabeza es algo relacionado con el sueño, como desvelarse, insomnio, etc. Eso es precisamente lo que le sucede a nuestro protagonista, Ernesto, un joven solitario, infravalorado por la gente que le rodea; y sus enfrentamientos con un vecino, Leandro, peligroso traficante de droga que, con las fiestas que organiza en su casa, no le deja pegar ojo en toda la noche.

Ernesto vive en una comunidad de vecinos muy especial pues, aparte del traficante, tiene una casera que no le tiene mucha estima y aprovecha cualquier ocasión para dejarle en evidencia ante los demás, pese a que es el encargado del mantenimiento del edificio.

Todo se complica cuando tres peculiares compañeros de piso de Ernesto, las ovejas que ha creado para una película de animación que rueda en su salón, cobran vida e influyen en el protagonista de una manera decisiva y brutal.

Desde este momento asistimos a un cambio radical en la personalidad y carácter de Ernesto, un estupendo Eneko Sagardoy que sufre, vive y reacciona de manera insospechada, ante los problemas que se va encontrando en el edificio. De ser una persona pusilánime y sin garra, se va tornando en un frío y calculador hombre que lo que quiere, de una vez por todas, es poder dormir varias horas seguidas. Tampoco hay que olvidar a Natalia de Molina, en su corto pero intenso personaje con más sombras que luces; y a Juan Grandinetti, en su papel de malvado traficante que impone el miedo a través de la violencia, con un aire de superioridad.

El descenso a los infiernos que sufre Ernesto en la pantalla, el ser atormentado en que se ha convertido, está contado con precisión y firmeza por el director, José Corral, en esta su primera incursión en el largometraje, usando una mezcla de animación e imagen real, de la que está muy familiarizado, pues no en vano sus anteriores trabajos en cortometrajes eran de este estilo. Además, vemos varios planos, nada convencionales, donde lo que pasa fuera de nuestra vista lo imaginamos y “vemos” como si estuviera delante de nosotros. Todo envuelto por una buena banda sonora que, además de la música que pone el vecino traficante en sus fiestas interminables, acompaña la historia sin alterar la atención del espectador.

Película, no apta para todo el mundo, que refleja la caída en picado de una persona que es puesta al límite emocionalmente y sus reacciones ante situaciones extremas. Con un guion muy original, la historia mantiene nuestra atención en todo momento, mientras vamos descubriendo algunas sorpresas según avanza la acción, que se desarrolla en un edificio muy peculiar que parece creado exprofeso para Contando Ovejas.

Acerca de Luis Alberto Jiménez

Me gusta el cine y todo lo relacionado con él. Autor del libro "La discapacidad en el cine en 363 películas". Colaborador de Onda Cero Madrid Norte, con un espacio de "Cultura de Cine" y de la revista "Versión Original" de Cáceres, donde cada mes hablo sobre una película relacionada con un tema que propone la dirección.
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