
Director: Marcos Carnevale
Intérpretes: Adrián Suar, Julieta Díaz, Rafael Spregelburd, Alfredo Casero
Año: 2017
Distribuye: Festival Films
A punto de comenzar el Mundial de Fútbol de Rusia 2018, nos llega esta interesante comedia argentina que, además de hacernos pasar un rato muy agradable, nos hará pensar en el tema que plantea su director: el de la pasión por el fútbol. Algo que vive nuestro protagonista y que le hace sufrir en sus carnes el ultimátum que le lanza su esposa y que, acertadamente, es el título de la película.
Por medio de un fino humor, para el espectador ¡claro está!, el protagonista pasa por las más diversas situaciones, tanto familiares como laborales, hasta llegar a la incertidumbre de cómo afrontar la “droga” en que se convertido su afición futbolera. Estoy seguro que muchos espectadores cuando vean la película, y entre las risas que les producirán algunas situaciones, en el fondo se verán reflejados y opinarán que a ellos no les afecta tanto.
Con un guion ágil, divertido (con sus momentos dramáticos, indispensables para la buena estructura del film) y muy cercano a la realidad, el propio director y el protagonista masculino (autores del guion) presentan unas situaciones, más cercanas de lo que muchos piensan, perfectamente reconocibles en la vida de los apasionados al fútbol.
Los esfuerzos de Pedro (Adrián Suar) por revertir la situación en que se está convirtiendo su vida, están claramente expuestos en la pantalla a través de escenas de todo tipo y en toda clase de lugares, haciendo que la tristeza que irradia en dichas situaciones, desde fuera, la veamos como algo tragicómico. Por su parte Vero (Julieta Díaz), que sigue enamorada de su esposo y siempre ha convivido con esa “amante”, intenta a toda costa hacer cambiar a su marido para reencontrarse con un amor que parece comienza a desaparecer. Ambos protagonistas sacan lo mejor de sí mismos para brindarnos una buena interpretación y dividir a los espectadores en dos bandos según veamos la película, con alguna escena muy buena (al igual que todas las que están juntos) como la discusión frente al armario con un balón como tercer protagonista.
Película efectiva, con mensaje que sobrevuela la pantalla, que demuestra que no nos tenemos que volver locos por un partido de fútbol si queremos salvar nuestro matrimonio y que compaginando, en su justa medida, el amor con el “deporte rey” siempre se puede llegar a la felicidad en cualquier pareja.


