Nunca estamos solos -crítica-

Nunca estamos solos

Director: Petr Vaclav

Intérpretes: Klaudia Dudová, Karel Roden, Lenka Vlasáková, Zdenek Godla, Miroslav Hanus

Año: 2016

Distribuye: Segarra Distribución  

Tres historias, tres situaciones y tres grupos de personas interaccionan en esta película que nos habla de los problemas familiares, de una sociedad desencantada y de cómo la monotonía puede alterar las vidas de cualquier hombre o mujer.

Un guardia de una prisión, obsesionado con la seguridad de su lugar de trabajo y de su casa, un vecino hipocondriaco cuya mujer trabaja en una tienda del pueblo y un portero de un club de alterne encaprichado de un chica del local, que espera la salida de la cárcel del padre de su hija, desarrollan a través de una serie de situaciones que se entrecruzan en la narración, una dura realidad que el director ofrece sin artificios para enganchar al espectador desde las primeras escenas.

Las vidas de los protagonistas dan varias vueltas, todas se entremezclan de alguna forma, la dependienta que vive una existencia monótona y gris junto a su marido e hijos, intenta un acercamiento al portero, éste sólo piensa en la prostituta que espera que salga de prisión su novio y el guarda de la cárcel pretende abrir los ojos a la realidad, de la vida y de la sociedad, al marido de la empleada del supermercado, logrando así que todos interactúen con todos, creando un clima de desasosiego e incomunicación, que cada vez se va enredando más y más, conduciendo las distintas situaciones hacia un desenlace que tocará de forma diferente a cada uno de los protagonistas.

La amargura y la soledad de cada individuo la justifican de distintas maneras, desde la obsesión por la seguridad del guarda, hasta el hastío por la vida de la empleada, pasando por la obcecación del portero con la chica, todos están lanzando mensajes de socorro, un SOS que nadie oye, una llamada que cae en el abismo de la incomunicación con los demás.

Dura película que nos explica las consecuencias de la monotonía, del aburrimiento, de la soledad (aunque estés rodeado de gente), a través de una sabia mezcla de color y blanco y negro, que realza unas buenas interpretaciones, basadas en un guion sólido, que refleja el desencanto de una sociedad (en este caso la checa) en la que los recuerdos de su época comunista están presentes en más de un momento.

Acerca de Luis Alberto Jiménez

Me gusta el cine y todo lo relacionado con él. Autor del libro "La discapacidad en el cine en 363 películas". Colaborador de Onda Cero Madrid Norte, con un espacio de "Cultura de Cine" y de la revista "Versión Original" de Cáceres, donde cada mes hablo sobre una película relacionada con un tema que propone la dirección.
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