Las hijas de Abril -crítica-

Director: Michel Franco                Año: 2017

Intérpretes: Emma Suárez, Ana Valeria Becerril, Enrique Arrizon, Joanna Larequi, Hernan Mendoza

Las hijas de Abril

Estamos ante una historia en que las relaciones materno filiales están todo el tiempo sobrevolando la pantalla, unas veces con calma y templanza y otras con brío y aridez. Un juego de luchas entre las hijas, que llevan mucho tiempo sin ver y saber nada de su madre, y la progenitora, que regresa a la casa cuando se entera que su pequeña de 17 años la va a convertir en abuela.

El encuentro entre las tres protagonistas, frio por parte de la embarazada, indiferente por parte de la hermana mayor y muy efusivo, a primera vista, de la madre de ambas, se va retorciendo tanto anímica cómo físicamente según transcurre la acción. La sucesiva entrada en escena del novio de la futura mamá, de los padres del novio e incluso del exmarido de Abril, que así se llama la protagonista, a la que da vida Emma Suárez, no hacen sino crear más tensión en el ambiente. Los diálogos son de una frialdad que no deja indiferente a nadie.

La convivencia entre madre e hijas comienza a ser cada vez más difícil, los estados de ánimo van cambiando según lo que quiere cada una de ellas. Abril, quiere llevar la casa y el cuidado de la niña que acaba de nacer a su manera, en cambio la madre primeriza quiere atender a su pequeña sin que nadie le diga lo que tiene que hacer.

El carácter, fuerte y autoritario, de Abril choca de frente con el de su hija pequeña, una joven que, aunque la maternidad le ha llegado antes de lo previsto, quiere volcarse en el cuidado y atención de su hijita. Los choques entre madre e hija no tardarán en afectar a todo el entorno que las rodea.

Emma Suárez, en plena madurez y belleza, saca un gran partido de su personaje, le envuelve en un halo de falsa amabilidad para conseguir sus propósitos. Presenta a Abril como una mujer que, aunque ya no tiene 20 años, quiere seguir siendo una joven, para ello no duda en vestirse, actuar y comportarse como una jovencita, con tal de llegar a lograr sus objetivos.

El resto de protagonistas, la debutante Eva Valeria Becerril, Joanna Larequi y Enrique Arrizon, salvan con soltura sus respectivos papeles, aunque yo destacaría a la “nueva” Eva Valeria Becerril, que hace de madre adolescente con una gran credibilidad, sobre todo por todas las situaciones, difíciles y duras, por las que pasa a lo largo de la historia.

En suma, película sobre los problemas familiares, sobre jóvenes que son padres demasiado pronto y sobre como cuando unas personas son felices, otras sufren y viceversa. Particularmente yo la hubiera titulado “El mundo de Abril”, ya que todo gira, se desarrolla y se desencadena en torno a esa madre que, queriendo aparentar menos años, marca un antes y un después en las vidas de sus hijas y de otras personas cercanas.

Acerca de Luis Alberto Jiménez

Me gusta el cine y todo lo relacionado con él. Autor del libro "La discapacidad en el cine en 363 películas". Colaborador de Onda Cero Madrid Norte, con un espacio de "Cultura de Cine" y de la revista "Versión Original" de Cáceres, donde cada mes hablo sobre una película relacionada con un tema que propone la dirección.
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