Directora: Malgorzata Szumowska Año: 2015
Intérpretes: Janusz Gajos, Maja Ostaszewska, Justyna Suwala, Ewa Dalkowska, Adam Woronowicz, Tomasz Zietek, Malgorzata Hajewska-Krzysztofik, Ewa Kolasinska
Un ensayo sobre la anorexia, el espiritismo y las relaciones personales tienen cabida en esta película polaca que, sin mucho bombo, llega a las pantallas españolas.
Un fiscal, viudo desde hace unos años, con una hija anoréxica y la terapeuta de esta última, conforman el triángulo sobre el que se apoya la historia. Cada uno con su propia verdad personal, pues sólo su vida es la que tiene sentido y no la de los demás. Las relaciones entre ellos y el resto de personajes secundarios están presentadas como pinceladas sobre un lienzo que nadie sabe cómo terminará, ni si tendrá el más mínimo sentido.
El título de la película Cuerpo está presente en cada uno de los personajes: el cuerpo del fiscal, hombre no muy preocupado por su físico, los cuerpos que éste debe ver y estudiar para sus casos, el cuerpo de la profesora, tan diferente a los del grupo de terapia que trata, muy marcado frente a la delgadez extrema de las jóvenes, los cuerpos de los vecinos, de los médicos, enfermeras, de los ayudantes del fiscal; todos diferentes pero a la vez imprescindibles para el desarrollo de la trama. Todos viven para y por su cuerpo, aunque cada uno con una meta diferente. Los que más resaltan son el fiscal, incrédulo y preocupado por su hija y la terapeuta, médium ocasional y creyente a pies juntillas de que los espíritus se comunican con ella.

Así los tres protagonistas ven sus cuerpos o lo que ellos representan de tres maneras diferentes: la joven anoréxica no se preocupa por su cuerpo, la terapeuta se interesas por la parte psíquica del cuerpo y el fiscal que sólo ve cuerpos (de cadáveres) en su trabajo. Tres maneras totalmente opuestas de afrontar una búsqueda sobre la identidad de las personas, que cada uno vive a su manera.
Las tensas relaciones entre padre e hija, entre hija y terapeuta y, al final, entre terapeuta y padre, forman un círculo que se cierra como queriendo decir que todo vuelve al principio, que por mucho que sufran, cada uno a su manera, siempre habrá un retorno a la posibilidad de redimirse.
Película realista, a veces dura, con historias que parecen sacadas de cualquier sociedad. Que nos hace pensar en las diferentes soluciones que cada uno afronta a su manera y por mucho que puedan torcerse las cosas siempre les quedará su cuerpo.


