Mi panadería en Brooklyn -crítica-

Director: Gustavo Ron                  Año: 2015

Intérpretes: Blanca Suárez, Aitor Luna, Aimee Teegarden, Krysta Rodriguez, Ward Horton, Griffin Newman, Enrique Arce, Ernie Sabella, Linda Lavin

Mi panaderia en Brooklyn 2 web

En pleno verano apetece algo fresco, no muy pesado y que te deje buen sabor de boca. Eso es exactamente lo que nos ofrece Gustavo Ron con esta película. Una comedia romántica que, a través de las vicisitudes de dos primas que heredan una panadería en Brooklyn, nos hace pasar un rato muy agradable para salir del cine con el aroma a los bollos, panes y pasteles que elaboran en la tienda.

Varias historias paralelas que confluyen en la panadería, nos hacen conocer esa esquina de Brooklyn con encanto. Un lugar, punto de cita para los vecinos, donde desde hace años vienen consumiendo los pasteles artesanos de la dueña, que son famosos en el barrio. Cuando fallece la propietaria, sus dos sobrinas (primas entre sí) deben hacerse cargo de la panadería y luchar para que el banco no se quede con el local.

Desde ese momento, asistimos a una lucha sin cuartel que enfrenta a las primas y sus amigos contra los emisarios de la entidad bancaria. A través de escenas a ratos divertidas, a ratos tiernas y a ratos románticas, pasa volando la película en la que el espectador toma partido rápidamente por las dos primas en su litigio por mantener el local heredado. Aimee Teegarden y Krista Rodriguez son las primas con caracteres opuestos, tanto, que cada una lidera la mitad (literal) del negocio para ofrecer a los clientes unos productos originales y deliciosos. Ambas dan frescura y alegría a sus personajes, involucrándose tanto en el papel que parecen haber trabajado siempre en ese negocio.

Por otro lado, tenemos la parte española, Blanca Suárez y Aitor Luna, una decoradora de interiores y un chef exitoso en la televisión local respectivamente, que ponen el contrapunto menos “loco” (entre comillas, porque no es locura de manicomio) a las primas, cada uno con su correspondiente historia personal, pero que confluyen en la panadería como todos los personajes. Blanca aporta esa seriedad, de hermana mayor –aunque no mucho-, que intenta poner algo de cordura en las disputas de las primas y Aitor Luna pretende, desde su puesto televisivo, echar una mano en el conflicto. Ambos muy acertados en sus papeles.

Película entretenida y amable que pretende divertirnos de la mano del director, que nos hace olvidar los problemas cotidianos y nos traslada a Brooklyn, un sitio con identidad propia, que contagia a todos los protagonistas con los aromas que salen del horno. Por cierto, os dejo que me espera un pastel recién hecho…

Acerca de Luis Alberto Jiménez

Me gusta el cine y todo lo relacionado con él. Autor del libro "La discapacidad en el cine en 363 películas". Colaborador de Onda Cero Madrid Norte, con un espacio de "Cultura de Cine" y de la revista "Versión Original" de Cáceres, donde cada mes hablo sobre una película relacionada con un tema que propone la dirección.
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