
Director: S. Craig Zahler
Año: 2015
Intérpretes: Kurt Russell, Patrick Wilson, Matthew Fox, Lili Simmons, Richard Jenkins
Las películas del oeste siempre han tenido su legión de seguidores. Las de canibalismo, mucho menos, pero también tienen los suyos. Si juntamos ambos argumentos estamos ante este film extraño, pero que sorprenderá al espectador por su planteamiento valiente y audaz. Yo no recuerdo más que otra película de este tema: Ravenous de 1999, aunque se diferencia de la que hablo hoy en que en esta ocasión los caníbales son la tribu de indios.
Todo comienza cuando un forastero y la mujer que le cuidaba en la cárcel de un pueblo desaparecen. El sheriff, su ayudante, un pistolero y el marido de la mujer parten en su busca. Durante el trayecto la convivencia entre los cuatro hombres se hace muy difícil, aparte de que el marido está herido en una pierna por la caída anterior de un tejado, por el distinto modo de ver las cosas. La misión se complica cuando les roban los caballos y deben continuar a pie. Los cuatro hombres vivirán situaciones límite que les curtirá para cuando tengan que enfrentarse a una tribu de indios (la más extraña que nos podamos imaginar) con la moral por los suelos y sin saber a ciencia cierta a qué se van a enfrentar.
Pese a que el protagonista principal es Kurt Russel, creo que Patrick Wilson es el más importante en el argumento, en torno a él gira toda la historia, tanto la inicial tranquila en el pueblo, durante el camino al rescate, la más larga y con menos acción o el final, con escenas no aptas para todos los espectadores y la que se desarrolla más rápidamente. En cuanto a los otros dos compañeros de viaje Richard Jenkins y Matthew Fox, están correctos dando veracidad a sus papeles y aportando su sabiduría interpretativa. Por su parte Lili Simmons, su intervención más importante es el tramo final y da el contrapunto femenino a esta historia de hombres rudos, que deben luchar contra algo que no conocen, que explora las relaciones humanas ante situaciones límite y que obtuvo muy buenas críticas en el Festival de Sitges del pasado año.
No me puedo quedar sin hacer referencia al título, mezcla dos palabras “Bone” (hueso en inglés) y “Tomahawk” (hacha con el que luchaban los indios), que por sí solas tienen un significado, pero juntas en el título dan otro totalmente distinto, haciendo referencia a algo que veremos en la película.


