
El nuevo trabajo (segundo en su trayectoria como director de largometrajes) de Néstor Ruiz Medina titulado Al final todo va a estar bien ha iniciado su filmación. Los protagonistas principales de esta serie de historias entrelazadas sobre las adicciones y la estupidez humana son Esther Acebo, Roberto Manrique, María Lázaro y Alex Sorian Brown. Completan el reparto Álvaro Manso, Nüll García, Elena Zurita, Ana Ruano y Arya Laborda.
Sinopsis: Enrique, un hombre solitario de casi 70 años vive en su viejo barco del que están a punto de echarle. Su única familia es su sobrina Paloma, de la que tiene una extraña dependencia emocional. Paloma abandona a su hija pequeña, Ángela, con él para tomarse unos días libres en un retiro espiritual y así intentar remontar su caótica/alcoholizada vida dentro del mundo de la publicidad. Gracias a Enrique, Ángela descubre que hay vida más allá de la pantalla de su móvil. Víctor, expareja de Paloma, disfruta cuidando a personas mayores y animales. Comparte la vida con Blanca, una chica más joven e influencer que tiene obsesión por las redes sociales. Ambos están a punto de ser padres y los dos esconden un secreto que les avergonzaría reconocer. Santiago vive con Klaus, un pequeño perrito que necesita una impagable operación para sobrevivir. Desde hace años, pertenece a la comunidad Furry y pide en la calle para comer. Paloma le da la oportunidad de aparecer en un anuncio junto a Klaus el cuál puede salvarle la vida.

El rodaje tendrá lugar, a lo largo de siete semanas, en diferentes localizaciones de Cuenca, Madrid y Cádiz.
El director, Néstor Ruiz Medina, que ha estado nominado a los Goya por dos de sus cortos: Baraka, en 2018 y Chaval, en 2023, ha dicho sobre esta nueva película: “Estoy muy ilusionado de poder rodar en tantos lugares distintos del país. Es una forma fantástica de descentralizar la producción y salir de las ciudades habituales que suelen atraer rodajes como Madrid, Barcelona, Bilbao o, también, las islas Canarias. Rodaremos en zonas menos exploradas de España, que ofrecen paisajes naturales impresionantes, y que es de vital importancia darles visibilidad”. También tiene un componente afectivo para el cineasta ya que “la familia de mi padre era originaria de Cuenca, donde hemos comenzado el rodaje, así que volver aquí para grabar mi segundo largometraje es algo muy especial. Además, siendo de Madrid y viviendo ahora en Cádiz, me enorgullece poder trabajar en tantas partes diferentes de España”.

El primer largometraje de Néstor Ruiz Medina, 21 Paraíso (2022) se proyectó en el Festival Black Nights de Tallin (Estonia) y tuvo su estreno nacional en el Festival de Cine Europeo de Sevilla. La película recibió una mención especial del jurado y el Premio del Jurado Joven a la Mejor Ópera Prima en el Festival REC de Tarragona.
Al final todo va a estar bien está producida por Mono con Pistolas, Sorenfilms y Hackeo Productions, con el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación Provincial de Cuenca y los ayuntamientos de Cuenca, Carboneras de Guadazaón y Cañete.



