Carmen Sevilla cuenta con un ciclo en FlixOlé

La plataforma de cine español FilxOlé ha lanzado un ciclo sobre Carmen Sevilla, la «novia de España» como era conocida en su época de mayor esplendor. Esta selección de películas (treinta) dedicada a la gran estrella del cine español abarca desde sus primeras coplas en la gran pantalla, hasta sus papeles más dramáticos, pasando por su incursión en el famoso ‘destape’ en los años 70.

María del Carmen García Galisteo, más conocida como Carmen Sevilla: la ‘Carmen de España’, siempre ha sido admirada y querida por el público a lo largo de su dilatada carrera profesional. Siendo la últimaa exponente de una estirpe de folclóricas tan reivindicadas ahora. Con y sin bata de cola, Carmen Sevilla ha dejado en el cine patrio icónicas escenas que ahora FlixOlé recopila en forma de colección de treinta películas que recorren desde las primeras soleares entonadas por la artista en pantalla grande, hasta alocados títulos del ‘destape’ y solemnes papeles con los que se despidió de los focos fílmicos.

También podemos encontrar el estreno del documental Cómicos nuestros: Carmen Sevilla (Ramón Verdet, 2021), homenaje que sus compañeros de profesión (José Sacristán, Concha Velasco y Antonio de la Torre, entre otros nombres) dedican a la también bailarina andaluza.

La edad dorada de ‘la novia de España’

Amadrinada por Estrellita Castro, uno de los grandes astros del momento, Carmen Sevilla era todavía muy joven cuando la fama la alcanzó, allá por finales de los años 40. Su cándida, y a la vez seductora, mirada cautivó pronto a la cámara, mientras que su salero natural hizo lo propio con el público.

Con los primeros largometrajes llegó el reconocimiento: La revoltosa (José Díaz Morales, 1950), la más celebrada adaptación de la popular zarzuela tuvo como protagonista a la actriz andaluza, aunque su acento castizo madrileño lo tuvo que poner una dobladora. Poco después, una mezcla de virtud y picardía vistieron el hábito de una Carmen Sevilla convertida en monja en La hermana San Sulpicio (Luis Lucia, 1952).

Tradición, folclore y comedia blanca fueron elementos recurrentes en los personajes a los que dio vida en sus comienzos, catapultándola al éxito a partir de Violetas imperiales (Richard Poittier, 1952), donde la coplista hizo de vendedora de flores en tiempos de Eugenia de Montijo. Sus dotes interpretativas y belleza le abrieron el abanico y los productores se pelearon por tenerla en sus carteles: La pícara molinera (León Klimovsky, 1955), La fierecilla domada (Antonio Román, 1956), Secretaria para todo (Ignacio F. Iquino, 1958)… Así hasta compartir plantel con Vittorio de Sica en Pan, amor y Andalucía (Javier Setó, 1958) y protagonizar la primera película española nominada a un Oscar: La venganza (Juan A. Bardem, 1958), en la que fue su época dorada.

Del plantón a Hollywood al flirteo con el ‘destape’

La fama alcanzada por Carmen Sevilla traspasó fronteras y, en el otro lado del charco, Hollywood extendió un cheque a la actriz. Sin embargo, ésta lo rechazó para seguir siendo ‘la novia de España’ y dar voz musical al typical spanish en los años 60: El secreto de Mónica (José Mª Forqué, 1961), El balcón de la luna (Luis Saslawsky, 1962), donde compartió protagonismo con sus amigas y estrellas Lola Flores y Paquita Rico, Crucero de verano (Luis Lucia, 1964), Camino del Rocío y El relicario (ambas de Rafael Gil, 1966 y 1970 respectivamente).

Los setenta supusieron un antes y un después en la carrera cinematográfica de Carmen Sevilla. Además del anecdótico bofetón que le plantó a Charlton Heston durante el rodaje de Marco Antonio y Cleopatra (dirigido por el oscarizado actor, 1972), la década sirvió a Carmen Sevilla para dejar a un lado el cine de peineta y mantilla y probar con otros géneros.

De esta manera, tuvo un affaire con el ‘destape’ y sus prolegómenos a través de El apartamento de la tentación (Julio Buchs, 1971), que relanzó su imagen dotándola de un toque más sensual; La cera virgen (José Mª Forqué, 1972), musical un tanto erótico que dio pistas de lo que vendría tras la muerte de Franco; y Sex o no sex (Julio Diamante, 1974), un juego de clichés sexuales con los que el español medio sólo soñaba.

A las cintas del ‘destape’ hay que sumar otros filmes de factura técnica y argumentativa de mayor calado. Títulos como Nadie oyó gritar (Eloy de la Iglesia, 1973), No es bueno que el hombre esté solo (Pedro Olea, 1973), La loba y la paloma y Beatriz (ambas de Gonzalo Suárez, 1974 y 1976) demostraron que su arte no entendía de etiquetas ni de géneros, dejando de legado una filmografía digna de una estrella como pocas ha tenido el cine español. 

FlixOlé está disponible en Smart TV, tabletas y teléfonos IOS y Android, Fire TV, Orange TV, ZapiTV, Amazon Prime Vídeo o a través del ordenador, además las películas se pueden descargar para verlas sin conexión a internet en cualquier dispositivo móvil.

Acerca de Luis Alberto Jiménez

Me gusta el cine y todo lo relacionado con él. Autor del libro "La discapacidad en el cine en 363 películas". Colaborador de Onda Cero Madrid Norte, con un espacio de "Cultura de Cine" y de la revista "Versión Original" de Cáceres, donde cada mes hablo sobre una película relacionada con un tema que propone la dirección.
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