Urubú -crítica-

Dirección: Alejandro Ibáñez

Intérpretes: Carlos Urrutia, Clarice Alves, José Carabias, Jullie D’Arrigo, Alejandro Ibáñez

Año: 2019

Distribuye: Begin Again Films

La selva amazónica con sus impresionantes paisajes, sus miles de kilómetros de espesura y sus sonidos, son el escenario donde debuta en la dirección de largometrajes Alejandro Ibáñez, hijo del recordado y admirado Chicho Ibáñez Serrador.

El argumento nos presenta a un ornitólogo, en horas bajas, que quiere relanzar su carrera intentando fotografiar al urubú albino, un extraño pájaro que nadie ha visto en libertad. Para ello se traslada a la selva, junto a su mujer, con la que no está en su mejor momento, y su hija, una adolescente enganchada a las nuevas tecnologías. Cuando la hija desaparece, el matrimonio debe olvidar sus desavenencias e intentar buscarla, pero al adentrarse en un territorio secreto y misterioso, el entorno idílico en que estaban… pasa a ser un escenario de terror.

Con un claro homenaje a una de las películas de su padre, que vamos descubriendo según avanza la historia, el director nos sumerge en un mundo aislado donde la santería, la superstición y el misterio caminan por la pantalla en un tributo a las historias de terror y suspense.

Alejandro Ibáñez, mediante una excelente fotografía y una música que nos envuelve, nos va preparando para algo que va a pasar, que el espectador intuye que es malo, aunque no lo vea directamente. Pues el terror y el suspense son más efectivos cuando suponemos o intuimos algo, que si vemos lo que nos acecha o lo que nos espera. De esta manera, a base de imágenes, de sonidos y de pocos diálogos, entramos en el juego que nos propone, mientras acompañamos a la pareja protagonista, que por un momento han dejado atrás sus desacuerdos, para intentar localizar a su hija desaparecida en la inmensa y frondosa selva.

Película que gustará a los amantes de este género, que mantiene la tensión de manera precisa y justa y que, mediante el uso de la técnica de sugerir más que ver, crea un desasosiego que nos va envolviendo según avanza la historia. Auguro, desde aquí, un excelente porvenir en esta nueva faceta como director de largometrajes de Alejandro Ibáñez, que tuvo en su padre el maestro en el que fijarse para la incursión en estos géneros tan difíciles, como son el terror o el suspense, que se ha lanzado con su productora, y mucho valor, a este difícil mundo del cine donde las producciones extranjeras parece que copan toda la cuota de pantalla.   

Acerca de Luis Alberto Jiménez

Me gusta el cine y todo lo relacionado con él. Autor del libro "La discapacidad en el cine en 363 películas". Colaborador de Onda Cero Madrid Norte, con un espacio de "Cultura de Cine" y de la revista "Versión Original" de Cáceres, donde cada mes hablo sobre una película relacionada con un tema que propone la dirección.
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