Director: Andrés Duque Año: 2016
Intérpretes: Oleg Nikolaevitch Karavaychuk

El director Andrés Duque nos sumerge en la vida y obra de un genio de la música que fue muy conocido en su Rusia natal, pero casi desconocido en el resto de Europa. Oleg Nikolaevitch Karavaychuk fue un niño prodigio que llego a tocar el piano para Stalin, compuso música para películas de diferentes directores y directoras y fue el creador de la consonancia/disonancia una manera de ejecutar la música que yo nunca había escuchado, parece que desafina pero en realidad está interpretando su particular visión de una obra musical, con la mano derecha toca la parte armoniosa y con la izquierda la disonante, algo extraño para el que ve esta manera de tocar por primera vez.
A través de conversaciones, más bien monólogos, de Oleg en muy diferentes escenarios como el museo del Hermitage, paisajes campestres, cafeterías…, conoceremos los pensamientos, las ideas y la vida de este gran compositor. Todo ello aderezado con sus interpretaciones al piano, de manera vehemente, a veces, como queriéndose despedir del espectador con un gran recital de su música (pues Oleg falleció en junio de este año, 2016).
Película entrañable, de gran contenido intimista, perfecta para descubrir la vida y obra de este excéntrico compositor y concertista más allá de los clichés establecidos por la sociedad en que vivimos.


